Han sido muchas las ocasiones en que me he acercado a Euskadi, en momentos tristes, para acompa帽aros, en viajes de zozobra y reflexi贸n ante acontecimientos que a煤n tengo presentes. Recuerdo especialmente mi visita al hospital donde Eduardo Madina convalec铆a, el nudo en la garganta durante el funeral de Froil谩n Elespe, o el grito desgarrado de todo un pueblo en la manifestaci贸n por el asesinato de Isa铆as Carrasco.
Hoy sin embargo es una jornada para la esperanza. Siempre te digo que eres el capit谩n de un barco en el que todos nosotros viajamos, los que creemos en ti. Soltando lastres, recogiendo amarras, tirando por la borda el odio y el rencor. Todos los dem贸cratas navegamos contigo, haciendo convivencia en un lugar peque帽o, lo m谩s dif铆cil, plant谩ndole cara a los violentos con una sola voz. Y en [+]






